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El alemán Jonas Bak debuta en la dirección de largometrajes con una obra de ficción atravesada por una determinante carga documental. La película narra el viaje físico y emocional de la protagonista del film, Anke (interpretada por Anke Bak, madre del cineasta), cuando tras jubilarse decide reunirse con sus dos hijos. El plan es hacerlo en el Báltico, en la casa junto al mar donde solían pasar los veranos, pero allí solo se encuentra con su hija Theresa (Theresa Bak). Su hijo Max vive en Hong Kong y las protestas en las que está inmersa la región, los recientes movimientos en favor de la democracia, le impiden moverse. Así que su madre decide que la solución es viajar a su encuentro.

El uso del sonido, la planificación reposada que permite que las secuencias respiren con una emoción particular y la mirada documental impregnada en el relato son los elementos sobre los que Bak trabaja en su puesta en escena, mientras que a nivel narrativo, los silencios y la música espectral, que lleva el sello minimalista de Brian Eno, se acoplan con las imágenes que aparecen muchas veces vaciadas de presencias humanas y acaparadas por los paisajes, primero de entornos rurales y en la segunda parte del film de las calles de la metrópoli inabarcable. Esa dicotomía entre los lugares donde se desarrolla la acción funciona como un contraste simbólico entre dos formas de vida –de la tranquilidad al ruido y la agitación–, pero no altera el rimo de su protagonista, una mujer que sirve como nexo de unión entre las dos partes a través de la lentitud con la que se mueve y expresa, de cómo deja intuir sus sentimientos sin expresarlos de una forma verbal (ni tampoco gestual) y por la forma en la que se relaciona de forma calmada con los espacios, transmitiendo un sentimiento de soledad en su búsqueda del sentido de la palabra hogar. Al mismo tiempo, el cineasta propone a través de ella una reflexión sobre la validez del cine como instrumento para recuperar el pasado y mostrar el paso del tiempo. Un ejercicio que reivindica uno de los motivos de ser del arte cinematográfico.