Print Friendly, PDF & Email

Pólvora cinematográfica.
Miquel Martí Freixas.

El elevado ritmo de creación y movimiento del cine documental internacional tiene una parada referencial anual en Portugal desde hace años. El DocLisboa es un amplio evento cultural (once días de duración) que, por un lado, tiende una mano al público local y las circunstancias que le rodean y, por otro, se vincula con las corrientes del cine contemporáneo. Esta edición trató temas que cuestionaban la esencia de la filmación y su relación con la sociedad: ¿para qué hacemos películas? La retrospectiva al serbio elimir ilnik, reivindicativo, combativo, persistente realizador que tras cinco décadas de profesión sigue activo, podría ser una respuesta. ¿Cómo dialogamos con el mundo a través de ellas? La pertinente sección paralela ‘No tiro bombas, hago películas’ (con filmes de Alan Clarke, Emile de Antonio o Kôji Wakamatsu, entre otros), podría entenderse como una posible contestación, así como también lo sería la sección paralela dedicada a Grecia.

La sección internacional a competición se equilibra entre dos puntos. Una propuesta pensada para un público amplio, sin rendirse tampoco a fáciles concesiones, como la larga charla confesional de Paul Poet en My Talk with Florence, o el intento de diálogo familiar de Sérgio Oksman en O Futebol (crítica en pág. 36). Y unas líneas formales algo más radicales, como el amalgama anticolonial del histórico cineasta filipino Kidlat Tahimik, Balikbayan #1, excesivo en su minutaje, o el reto formal y sensorial de Mauro Herce en su viaje naval titulado Dead Slow Ahead. El festival fue rico en cortometrajes, como la última perla del cineasta portugués Manuel Mozos (La gloria de hacer cine en Portugal), y en la posibilidad de rencontrar grandes nombres del documental (Akerman, Brault, Pollet). Entre las varias ramas del evento, cabe destacar el primer encuentro Arché para el desarrollo de nuevos documentales, que contó con futuros proyectos portugueses y españoles. Películas, debates, fluctuación de pensamientos vehiculados a través del cine que aportan a la sociedad conocimiento, argumentos, incluso algo de pólvora, mechas, subversiones, para entender y afrontar aquello que nos rodea.