Carlos Losilla

¿Cómo hacer una película sobre un acto de resistencia política que tuvo lugar hace más 45 años? En With Love and Rage, Bojina Panayotova opta por la acumulación: de formas, de discursos, de insistencias en esos mismos discursos. En 1980, centenares de mujeres estadounidenses rodearon el Pentágono basándose en lo que parece un adelanto de ciertas ideologías feministas contemporáneas. Panayotova escoge el documental, pero en una primera persona ambigua, como si la contara una de esas mujeres, y sobre esa superficie inscribe otras formas poéticas, pancartas, fotografías, rótulos, canciones… El efecto de este exceso, primero, resulta atractivo, incluso excitante, pero poco a poco se va diluyendo en un ‘todo vale’ que no beneficia a nadie, y menos a la propia película, y mucho menos aún a su discurso, que queda reducido a una serie de eslóganes más proclives a la banalidad que a otra cosa.

El problema, digamos, es que With Love and Rage aparenta no escoger una línea determinada, preferir el desorden y el caos, cuando en el fondo resulta evidente que busca desesperadamente una estructura que nunca consigue alcanzar. Las líneas de fuerza son muchas, y en esa diversidad hubiera constado su verdadera valía de haberla conseguido, pero prefiere las consignas, las fórmulas estereotipadas: elige mirar a esas mujeres desde un tú a tú que resulta imposible, tanto por el tiempo transcurrido como por el punto de vista escogido. Y el resultado carece de la fuerza que dice ostentar, no hace justicia a la energía que se desprendió de aquella gran performance. Este es un film que, incluso ideológicamente, parece jugar siempre en contra de sí mismo.