Àngel Quintana

Michael Angelo Covino se presentó en 2019 en Cannes como un cineasta peculiar con Cima a la amistad, capaz de realizar una comedia sobre las desventuras de dos ciclistas. La reputación conseguida con su ópera prima y su popularidad como actor han provocado que su segunda película, Splitsville, se esperara con cierta expectativa, corroborada por la presencia de Dakota Johnson y Adria Arjona. En el contexto de un festival como Cannes, donde el cansancio empieza a acumularse, la presencia de una comedia ligera como Splitsville es siempre un aliciente, refrendado por el hecho de que el humor de Covino incide en algunos ingeniosos chistes con referencias sexuales. La película tiene como protagonista una pareja que presume de liberal, que después de un accidente de coche entra en crisis. Carey (Kyle Marvin) se refugia en casa de una pareja amiga que también presume de aceptar las relaciones liberales. Por la noche Carey establece relaciones con Julie (Dakota Johnson) y las cosas se complican. Después de una batalla campal entre Carey y el marido de Julie (el propio Michael Angelo Covino) el juego de relaciones e intercambios se acentúa mientras la pareja busca una cierta estabilidad. Sin ninguna necesidad de ser una comedia original, con algunos chistes agudos, Splitsville es poca cosa, simplemente una película simpática.