Carlos F. Heredero

A modo de pequeño biopic sobre la escritora Goliarda Sapienza, la nueva realización de Mario Martone construye un precario mecano en diferentes tiempos narrativos sobre la vida de la protagonista, su estancia en la cárcel (condenada por un robo de joyas) y la relación que mantiene, años después, con una compañera de cautiverio, atrapada en el infierno de la heroína. Valeria Golino (directora a su vez de una serie de televisión sobre uno de los libros de Sapienza –L’ arte della gioia, 2024– y, por tanto, buena conocedora de la novelista) consigue conferir entidad y verosimilitud al personaje en medio de una propuesta desangelada y sin fuelle, en la que abundan –hasta hacerse ampliamente mayoritarias— las secuencias filmadas con desgana o, al menos, con escasa resonancia y capacidad de sugerencia. Por esos caminos se pierde una película que, en apariencia, trata de investigar en los caminos creativos de la escritora sin que Mario Martone acabe de encontrar tampoco los suyos. Otra película condenada a pasar sin pena ni gloria por el festival.