Tres nombres dan forma y estructuran este número de Caimán CdC. Eleonora Duse, Barbara Hammer y Laura Mulvey pertenecen a tiempos, geografías y espacios creativos y de pensamiento diferentes, pero comparten algo esencial: entendieron el arte como una forma de intervención crítica sobre el mundo. Las tres, desde territorios expresivos distintos –la interpretación, el cine experimental y la teoría, respectivamente– colaboraron a desafiar las convenciones, desbordar los marcos establecidos y abrir espacios de resistencia allí donde el sistema cultural, social y político imponía límites precisos sobre quién (y cómo) podía mirar, hablar o representar. Las tres atraviesan este número de la revista por distintos motivos y desde diferentes aproximaciones, pero comparten un espíritu común.
La primera es la protagonista de Eleonora Duse, La Divina, la nueva película del cineasta italiano Pietro Marcello (que se estrena en salas este mes), y el análisis crítico del film nos permite volver sobre la figura de una diva que desbordó los modelos femeninos de su tiempo, que conquistó una autonomía inédita dentro de las estructuras hegemónicamente masculinas del arte y la cultura y que colaboró a transformar el teatro moderno rechazando la artificialidad y el espectáculo vacío en el contexto del fin de la Primera Guerra Mundial y el auge del fascismo. A Barbara Hammer, por su parte, se le dedica una retrospectiva integral (programada por la 34ª edición de la Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona junto a la Filmoteca de Catalunya) y aprovechamos la ocasión para volver sobre su filmografía que, a través de la exploración de la fisicidad, del cuerpo, de la materialidad de la imagen y de la representación del deseo lésbico, es una de las más radicales y libres del cine experimental contemporáneo. Laura Mulvey, por último, cambió para siempre nuestra forma de pensar las imágenes al revelar los mecanismos patriarcales de la mirada inscritos en el cine clásico. Ella es la figura a la que dedicamos la cuarta entrega de la serie con la que proponemos una revisión crítica de la historiografía cinematográfica convencional mediante la recuperación de figuras de la teoría y la crítica cuyas aportaciones han sido invisibilizadas o desplazadas de los relatos dominantes por razones de género, raza o por su vinculación a corrientes o perspectivas disidentes.
“La Duse era una mujer activa en una época en la que a las mujeres se les presuponían solo roles pasivos. Me gustaba la potencia, la fuerza intrínseca de esta mujer que, al final de su vida, se encontraba en lucha con su propio tiempo”, dice Pietro Marcello en la entrevista que publicamos con él. Barbara Hammer “hizo películas alejándose de lo hegemónico, y constató que el suyo es un cine queer más allá de los temas”, dice Violeta Kovacsics en su texto sobre una cineasta que combinó la investigación histórica con el activismo para sacar a la luz la presencia LGTBIQ+ que a lo largo de la historia del cine había sido invisibilizada. “Y aunque quede un buen camino por recorrer”, tal y como explica Áurea Ortiz Villeta en su artículo sobre Mulvey, la elección de Jeanne Dielman 23… (Chantal Akerman, 1975) en 2024 como la mejor película de la historia del cine en la encuesta del BFI “es un cierto triunfo sobre la male gaze, ese concepto hoy imprescindible que Laura Mulvey desarrolló hace cincuenta años en un breve artículo revolucionario y fundacional, no solo para el feminismo”. Y entonces quizá una de las preguntas que atraviesan este número de la revista gire de nuevo en torno a los mecanismos según los cuales volver la vista atrás no solo nos premite conectar con las formas de resistencia que el arte y el pensamiento pueden ofrecer hoy, sino que nos ayudan a entender mejor nuestro presente. Sus obras continúan activando cuestiones urgentes sobre el poder, la representación, el deseo o la memoria y se nos siguen ofreciendo como lugares desde los que cuestionar las narrativas dominantes para abrir nuevas formas de análisis. Duse, Hammer y Mulvey colaboraron a cambiar las condiciones desde las cuales pensamos las imágenes hoy.
Jara Yáñez








