Felipe Rodríguez Torres

“El absurdo misterio de las extrañas fuerzas de la existencia”. Esta frase, enunciada por el agente del FBI Albert Rosenfield (interpretado por Miguel Ferrer) en Twin Peaks: The Return, bien podía describir y aunar toda la obra de David Lynch. Pero también sirve como el concepto global que abraza Kika, la extraña comedia dramática o drama con tintes cómicos de la cineasta belga Alexe Poukine. Porque Kika funciona a partir de dos ejes fundamentales que la vertebran. En primer lugar, la utilización de los géneros cinematográficos (en especial el melodrama, el drama social, la comedia romántica y la comedia absurda) no como compartimentos estancos, sino como metáfora de lo que es la vida real: un conjunto de acontecimientos en apariencia inconexos y donde parece que todos los géneros cinematográficos suceden de uno u otro modo.

Algo que ya se dejó entrever en uno de los trabajos más memorables de los últimos años: Toni Erdmann de Maren Ade. Y aunque el trabajo de Alexa Poukine no llega a alcanzar los hallazgos de la película de Ade, en algunos momentos consigue acercarse ligeramente a ella. Sobre todo porque si Toni Erdmann alcanzaba el paroxismo gracias a su opacidad temática, Poukine, aunque salte indistintamente de la comedia al drama y viceversa –rozando en algunos momentos lo bizarro– si que finalmente consigue que todos los aparentemente dispares elementos se fundan en un único concepto.

Y ese concepto es el segundo eje vertebrador y elemento fundamental del film: el duelo y la represión del mismo. Casi como si el metraje y el elemento fílmico absorbiera el dolor no mostrado de su personaje protagonista, Kika (interpretado por la actriz Manon Clavel) hasta eclosionar en una secuencia absolutamente catártica en los minutos finales del film y revelando cómo es posible que precariedad, filias sexuales, maternidad y pérdida –elementos aparentemente dispares en un primer vistazo–, den con las respuestas que obra, espectadores y protagonista femenina buscan con ahínco a lo largo de todo su metraje.