Jara Yáñez

Cuenta Maxence Voiseux que el origen de este proyecto de gestación lenta parte de su primer corto de escuela. Fue para aquella pieza, bajo el encargo de realizar el retrato de un lugar, que el cineasta francés entra en contacto con la familia Jourdel (a través del padre de familia en aquel caso). A ella pertenece Gabin, hijo pequeño del matrimonio, al que el film sigue de los ocho a los dieciocho años. El film recorre algunos de los momentos esenciales en su vida (cumpleaños, graduaciones escolares…) pero también recoge el ritmo cotidiano de sus días como un simple pasar del tiempo. Vemos crecer y cambiar a Gabin (la referencia a Boyhood, de Linklater, resulta ineludible) desde un formato 1.33:1 que es por sí mismo una declaración de intenciones: el film está muy cerca de él (y de su familia), tanto física como emocionalmente.

Desde una aparente simplicidad (particularmente valiosa y llamativa teniendo en cuenta las enormes horas de rodaje acumuladas durante tantos años y la importancia capital del montaje en este sentido) se van sumando estratos sobre lo que es en apariencia un relato sobre el paso del tiempo. Aparecen así por ejemplo las muy sugerentes secuencias en las que Gabin juega a ser granjero en un videojuego de estética hiperrealista. La decisión sobre su futuro, entre seguir el camino de su madre a cargo de la vaquería, tomar el relevo en la carnicería de la que es propietario su padre o buscar su propio camino y seguir sus estudios, es de hecho otro de los asuntos esenciales de un film que no rehúye a mostrar la vulnerabilidad de sus protagonistas y que en esta diatriba (cuidar animales vivos o vender su carne) esconde también un poderoso alegato en favor de explorar la complejidad y de aceptar la posibilidad de convivir con los contrarios sin polarizar. Hay en Gabin momentos de una sencilla pero intensa fuerza emocional que demuestra la capacidad del cineasta para mirar desde cerca, como decíamos antes, pero también con cuidado. La película de Voiseux es en definitiva un gran fresco familiar en el que entran en juego también asuntos como la genealogía y la herencia.