Idealismo inmortal

El cinismo y el descreimiento generalizados apenas dejan rendijas para la persistencia del idealismo. De entre esos ínfimos huecos en los que se niega la derrota –tanto la cinematográfica como la política– surge Una noche sin saber nada, primer largometraje de la realizadora india Payal Kapadia, una venturosa búsqueda de certezas propias y colectivas. Ubicada esencialmente en el mítico Instituto de Cine y Televisión de la India (FTII), donde Kapadia y varios de sus colaboradores clave se formaron, la película fusiona grabaciones del descontento y las discusiones universitarias con un hilo de ficción en el que una joven estudiante lee las cartas que dirigió a su amante. La pareja es víctima de la brecha entre clases, separada por la familia de él, perteneciente a una casta superior. Al tiempo, se suceden imágenes de las revueltas en el campus ante la subida de tasas, la privatización de la educación, la censura estructural del país, el auge de la islamofobia, la discriminación de los estratos humildes. La directora arrancó el proyecto como un íntimo retrato de su gente cercana ante un momento de gran presión, con sus familias instándoles a casarse pero sin aprobar las relaciones con personas de otras religiones o escalas sociales. El carácter político de la película llegó por tanto de manera forzosa, irremediable.

Ganadora del Premio al Mejor Documental en el Festival de Cannes de 2021, Una noche sin saber nada resiste las clasificaciones simplistas, erigiéndose como una armónica amalgama de capas que transitan el ensayo político, el relato personal, la indagación experimental. La propuesta se sumerge en la fantasmagoría de una realidad fracturada y en llamas mediante grabaciones de baja definición, creando una estética rugosa que conquista posibilidades inéditas del digital. La directora parte de imágenes registradas en 2015 durante una huelga de estudiantes de la que ella misma fue protagonista, y que aún le acarrea responsabilidades legales. Se trata por tanto de un viaje compuesto por secuencias concebidas a lo largo de años de crecimiento creativo, de abrazar más que resolver incógnitas, asumiendo que la crudeza –como en las dolorosas captaciones de cámaras de seguridad con la policía irrumpiendo violentamente en la biblioteca de la Universidad Jamia Millia Islamia en 2019– todavía puede ser revertida con imaginación. El expresivo ruido de las imágenes de Kapadia da lugar a una arrebatadora representación de la oscuridad. La belleza formal se edifica como forma de resistencia, y la resistencia como gesto sublime. La banda de audio aporta otra línea expresiva, una tercera vía basada en el sonido extradiegético que en muchos momentos elude relacionar las voces que se escuchan con los rostros que se ven, reforzando así el espíritu colectivo del film.

Una noche sin saber nada es una meditación silenciosa de las fracturas interiores y un grito de protesta apasionado y desgarrado. Una de esas escasas películas que todavía creen y hacen creer en la capacidad del cine para rebelarse, para convertirse en motor de lucha, sin por ello dejar de ser cercano y cautivador.

Javier H. Estrada


A Night of Knowing Nothing. India, Francia, 2021
Guion: Payal Kapadia y Himanshu Prajapati Montaje: Ranabir Das
Fotografía: Ranabir Das Voz: Bhumisuta Das
Distribución: Atalante Estreno: 3 de junio de 2025