¿Cuáles son los desafíos de tener a un niño como protagonista? En El tren fluvial, el personaje principal tiene nueve años, vive en un pueblo argentino y practica el malambo, aquella danza folclórica que Alberto Ginastera inmortalizó en su ballet Estancia. Pero su deseo es escaparse al Buenos Aires de sus sueños, entendido como el lugar en el que todo es posible y la precariedad no tiene cabida. Un lugar idealizado con el que Milo, este pequeño que aún debe vivir su particular sendero hacia la madurez, se relaciona como si se tratase de la Tierra Prometida. La mirada de Milo refleja el desencanto de la infancia truncada. El niño ha planeado dormir a toda su familia durante la comida para poder tomar un tren hacia la gran ciudad. La película insistirá en esa metáfora de los adultos dormidos, con los ojos cerrados y ajenos a la realidad del mundo. De ahí la necesidad de Milo por huir y despertar. Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale, la pareja autoral que firma la película, recuperarán esta idea en su tramo final porque de eso trata un poco El tren fluvial: de revisar la idea de ciudad, entendida a modo de símbolo de prosperidad y progreso, como un territorio lleno de aristas y contradicciones que los adultos habitan como autómatas.

Lo primero a lo que se ha de enfrentar Milo una vez en Buenos Aires es a ganarse su presencia en un contexto tan lleno de competitividad. Tras ser seleccionado en un casting infantil para televisión (secuencia dotada de momentos interesantes gracias a los múltiples cambios de formato), sus rivales en la prueba lo castigan y golpean como si se tratase de una pandilla enfervorecida al terminar la jornada en el colegio. Lo único que los vincula con su edad es, si acaso, esa pulsión por formar una pandilla. En ese entorno ya no hay espacio ni tiempo para la infancia. Ferro y A. Vignale convocan al cine de Leonardo Favio para componer una hermosa fábula capaz de alejarse de los lugares más comunes del género. La película ofrece una refrescante espontaneidad y un equilibrio sugerente entre la marcada puesta en escena y la absoluta libertad del tiempo fílmico. La mirada de Milo Barría, que da vida al personaje, está llena de verdad y eso basta. La reflexión que el niño hace de vuelta a casa es la del hombre adulto que regresa a su país, un sentido homenaje a la figura del inmigrante fortalecido por un travelling sobre las vías del tren.

Jonay Armas


Argentina, 2026
Guion: Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale
Montaje: Andrés Medina y Lucas A. Vignale
Fotografía: Thomas Grinberg
Intérpretes: Milo Barría, Rita Pauls, Mariano Barría
Distribución: Atalante Estreno: 13 de noviembre

Entrevista Lorenzo Ferro (versión ampliada de Caimán CdC nº 214)