La imagen para pensar la imagen
Sara Gancedo
La sección de Filmadrid dedicada al videoensayo celebra su octava edición y sigue siendo una valiosa rareza en el circuito nacional de festivales. Este género, en continuo crecimiento y transformación, presenta una serie de retos considerables para la labor crítica y curatorial. Como ha señalado Sight & Sound, la disparidad entre circuitos de distribución y valoración (académico, artístico y de creación de contenido online) dificultan la tarea de abarcar un “estado de la cuestión”. Por eso Filmadrid no pretende una representación exhaustiva del videoensayo actual, sino recoger algunos ejemplos destacados y nuevas miradas sobre el cine y la imagen en movimiento.
Algunos de los trabajos seleccionados, por ejemplo, observan de cerca grandes autores de la historia del cine. Kiyoshi Kurosawa: Above the Clouds de Oh Jin-woo recorre la obra del director partiendo de un motivo recurrente: los desplazamientos en coche. Pero no solo selecciona estas secuencias, sino que revalúa su filmografía completa como un viaje y recorre las imágenes de Kurosawa a través de asociaciones por similitud. De manera similar, Márton Tarkovi en En honor a Béla Tarr escoge el camino como el elemento principal desde el que interpretar al director. Construye una pieza evocadora con fragmentos con senderos vacíos o atravesados por sus caminantes solitarios, y acompañados de textos de Dostoievski, Kafka y Nietzsche. Si Oh Jin-woo propone una relectura crítica de Kurosawa, la de Tarkovi es poética y busca crear un espacio afectivo en el que resuene el eco de Tarr.
Sin embargo, a la hora de trabajar sobre un director específico, destaca sobre todo Machine Eye de Alexander Melyan. Examina la filmografía de Christian Petzold desde la noción de ‘vigilancia’: recoge cómo sus personajes observan a otros, y cómo son asimismo observados por la propia cámara cinematográfica. Pero, crucialmente, estas secuencias dialogan al montarse en una pantalla partida vertical; el mismo recurso que empleó Harun Farocki, mentor y colaborador de Petzold, en Eye/Machine (2001-2003). Así, Melyan nos ofrece no solo una nueva clave interpretativa del cine de Petzold sino un marco crítico de referencia para debatirlo.
Otros trabajos seleccionados abarcan un material más amplio e indagan sobre un conjunto de cineastas, como Kristhel Benavides Jumbo en La condena de existir: la representación del existencialismo a través de los autores más influyentes del VGIK. Bajo este amplio paraguas temático, el videoensayo propone conexiones a través de cinco décadas de historia del cine ruso, buscando imágenes recurrentes como los planos cortos y frontales de rostros desesperados o el uso expresivo de incendios en los fondos. Frente al uso unificador de la música que predomina en otras piezas, Benavides Jumbo da protagonismo al sonido original para encontrar también rimas en él.
Y, si esto es una investigación de las diversas representaciones visuales de un tema, el videoensayo de Héctor Botella Melendo toma la ruta opuesta e investiga las diferentes significaciones de un mismo motivo visual. En Rivage de Sentiments. Mediterráneo: cultura y amor en el cine francés del siglo XX disecciona las apariciones y usos de este mar desde A propósito de Niza (Jean Vigo, 1930) hasta Pauline en la playa (Éric Rohmer, 1983). Las imágenes se van asociando por rimas y similitudes visuales, como el movimiento bamboleante de la cámara, el uso del color azul o acciones de los personajes, creando un montaje impresionista que destaca la sensualidad de este cine costero.
Aún más ambiciosa es la propuesta de Margherita Monaco, The Screen as Threshold: The Cinematic Experience as Passage. Reexamina no ya un autor ni un período sino la historia del cine misma usando un elemento narrativo y visual muy concreto: la transformación de la pantalla en un portal que puede ser traspasado. Crea así un supercut de casi un centenar de películas y series en el que se prioriza la emoción, en parte por el uso y protagonismo de la música de Ryoji Ikeda; aunque, al prestar atención al cine de género y de animación, Monaco también nos invita a reconsiderar el cine inmersivo o de evasión.
Una perspectiva igualmente ecléctica adopta An American Looks at Flamenco de Philip Józef Brubake, que presenta una libérrima exploración de la visión estadounidense del flamenco, desde su uso simbólico en películas como Misión Imposible 2 (John Woo, 2000) a sus similitudes con el Krump, baile urbano afroamericano. Un recorrido tan ecléctico solo es posible porque está guiado, voz en off mediante, por un ‘yo’ subjetivo y explícito. Brubake bebe tanto de la tradición anglófona del ensayo personal como de los vídeos satíricos y los memes; y establece un bienvenido diálogo con la cultura online, que juega un papel fundamental en la producción de videoensayos y está por lo demás ausente en la sección.
Un año más, The Video Essay nos propone una selección variada y estimulante, que invita al debate a los ya conocedores del género y sirve de punto de encuentro para aquellos que quieran descubrirlo. Solo cabe esperar que esta sección siga trayéndonos sorpresas y que no deje de ampliar sus horizontes para explorar trabajos con nuevos lenguajes visuales y referentes cinematográficos.








