Jia Zhang-ke destaca por su mirada introspectiva hacia la sociedad, explorando los temas que surgen a partir de los cambios sociales, tales como la alienación o la vida en una China moderna en constante transformación. En su última obra, el director recurre de manera significativa a material de archivo personal, que incluye tomas descartadas de sus películas anteriores. Este enfoque no solo enriquece el discurso de la película, sino que también abre un nuevo capítulo en la narrativa que Zhang-ke ha ido construyendo a lo largo de su carrera. Proporciona un discurso que no solo habla del paso del tiempo a través de la mirada documental y el cambio en el mundo real, sino que genera un nuevo lenguaje subterráneo donde esto también se reformula en su cine.
La historia se centra en Qiao Qiao, interpretada por Zhao Tao, quien se embarca en la búsqueda de su antiguo amante. En esta búsqueda recorriendo China, la cámara se mueve lentamente en un movimiento que recuerda a los planos que observan las calles de las ciudades de la antigua Europa comunista en Del Este (Chantal Akerman, 1993). Esto no solo resalta la evolución de los espacios urbanos, sino que permite observar el paso del tiempo en las ciudades y en sus gentes. Las conversaciones y encuentros también juegan con estas narrativas, mezclando elementos que pueden pertenecer a un pasado, como el chico que se encuentra Qiao Qiao bajo la lluvia, que puede leer la fortuna a través de una mirada y una sonrisa, en un mundo donde la tecnología parece haber tomado el control. En Caught by the Tides, el retrato de los cambios sociales y económicos, así como el realismo social y documental, se entrelazan con la exploración del tiempo (pasado, presente y futuro) y su impacto en la sociedad. Este film se erige como una meditación profunda sobre la transformación de una nación, y plantea una invitación para reflexionar sobre las huellas que el tiempo deja en el paisaje humano y urbano.
Clara Tejerina











