“¿Quién decide lo que es adecuado? Si cada uno decide por sí mismo, no sería adecuado para todos”. En esta cita de Alicia a través del espejo (Lewis Carroll) se concentra parte del planteamiento de la película: ¿cómo se vive un duelo de manera adecuada?, ¿acaso hay una única manera de hacerlo?
Acompañado de citas de Henry David Thoreau y Walt Whitman, Courtney Stephens realiza un viaje de descubrimiento sobre la muerte (y por consecuencia, la vida) de su padre. Pero, ¿cómo te enfrentas a la muerte de alguien cuando ni siquiera le conoces del todo y la relación era escasa? La película refleja un complicado tránsito por un duelo complejo, porque los sentimientos pueden ser muy variados, y las percepciones de los otros influyen en la propia. En ese momento de dolor, es difícil tomar partido como ser sintiente hacia cualquier emoción concreta, como cuando llama a la compañía de aviones y le pregunta a la azafata “¿quién eres tú para decirme cuánto tengo que tardar en vivir un duelo?”. La película tampoco ofrece respuestas, sino que plantea preguntas mediante un viaje en el que ir transitando las emociones a través de la autoficción, con motivo de la búsqueda de la patente que el padre dejó en vida. Invention se acerca sin juicio, ni hacia la hija ni hacia el padre, en una película-ensayo que sirve tanto de narrativa como de reflexión personal en la que no busca redimirse, sino simplemente explorar la duda del sentimiento que alberga. Stephens difumina las líneas entre realidad y ficción de manera sutil y valiosa, a través de la alquimia, la experimentación, el material de archivo, los recuerdos y la ciencia.
Ser es ser percibido, y así es como Carrie (Callie Hernández) acaba conociendo los destellos de la persona que le ha dejado. Como si se adentrara en la madriguera del conejo de Alicia en el país de las maravillas, a través de los compañeros de su padre, ella puede descubrir las diferentes vidas y miradas que él tenía en vida. Al igual que Alicia con el Sombrerero, el Gato Cheshire o la Oruga, Carrie va dando vueltas por este mundo ‘de las maravillas’ caótico y perdido, y, como diría el Gato Cheshire: “¿Cuál es el camino correcto? Eso depende de a dónde quieras ir. Si no te importa mucho a dónde, entonces no importa el camino que tomes.”
Clara Tejerina











