Àngel Quintana

Una mujer de 94 años vive con su amiga. Ambas son judías, cumplen todos los rituales, pero no les gusta hablar sobre el Holocausto; hay un silencio entre ellas. No sabemos qué relación mantienen hasta que la muerte de la amiga provoca que Eleanor se traslade a Nueva York a casa de su hija. En la ciudad se apunta a una comunidad judía en la que asisten otras señoras del barrio, entre ellas algunas supervivientes del Holocausto. Eleanor empieza a hablar del Holocausto, mientras recuerda las experiencias de su amiga. Afirma que todas las noches hay algo que vuelve, algo que nunca se borra y que nunca se olvida. Una joven que ha perdido a su madre quiere saber la vivencia de Eleanor en el Holocausto y esta no cesa de hablar y contar experiencias, Eleanor podría ser la versión femenina de Enric Marco, el hombre que utilizó la organización Amical de Mauthausen para inventarse el personaje de víctima. Scarlett Johansson parece querernos hablar de la mentira que se ha instalado en el corazón de la sociedad, pero la película deriva hacia otros caminos. La actriz convertida en cineasta acaba hablándonos sobre de qué modo podemos llegar a somatizar el dolor de los otros y cómo la pérdida de la persona que ha sido el centro de una determinada vida, provoca tristeza, dolor y desorientación. La ópera prima de la actriz es una película discreta, que fuerza la emoción a partir de discursos edulcorados. La protagoniza la actriz June Squibb, que llena con su presencia la pantalla.