La posibilidad de aunar un archivo emergente que registre una serie de historias comunes para evaluar la urgencia y la importancia de la construcción y pervivencia de la memoria ha sido una de las obsesiones de gran parte de los artistas involucrados con la resistencia palestina. Siguiendo la estela fundamental de Etel Adnan o Jocelyne Saab, el realizador Kamal Alfajari encontrará en las conexiones existentes entre la memoria audiovisual y la identidad histórica un poderoso acto de resistencia y libertad. El siniestro y desencarnado tono de su simulacro visual visibilizará la perpetua condena e intento de erradicación del pueblo palestino por parte de sus agresores. Como pasaba en la obra de Joris Ivens, el armazón documental de Alfajari estriba en la recuperación y reapropiación del archivo para provocar y acompañar el cambio social, conformando una base suficiente para la acción.

La obra es la constatación del aprisionamiento, por parte de fuerzas del ejército israelí, del catálogo que albergada el PRC (Palestine Research Centre) en aras de fundamentar y registrar la resistencia palestina. No fue hasta el inicio de 1982 cuando estos documentos pudieron liberarse y volver a circular determinando las exigencias de factualidad, pertinencia, claridad y urgencia presentes en el discurso del director. De este modo, las tres partes del documental (siendo cada parte el retrato de las ciudades de Ramla, Haifa y Gaza) emprenderá una profunda labor de comprensión entre las imágenes que participarán en la constitución y reconstrucción de la historia colectiva y las que ya forman parte de esa memoria fragmentada, evidenciando que, en la intensidad y honestidad de su lucha, hay un fuerte carácter arqueológico. Una característica que nos puede transportar al poder visual presente en la obra de Roberto Rossellini, Alemania, año cero (1948), ya que, en la contemplación de la devastación y las ruinas, se localiza una emancipación que devuelve o puede devolver al cine a su energía descriptiva más primitiva y esencial.

Felipe Gómez Pinto