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La décima carta (Virginia García del Pino)

Eulàlia Iglesias

La décima carta es la que Virginia García del Pino le propone escribir a Basilio Martín Patino para completar aquellas nueve que dedicó a Berta en el largometraje paradigmático del Nuevo Cine Español. También es la primera entrega de la serie Cineastas Contados, un proyecto que, a la manera de Cinéastes de notre temps, propone retratos de directores de referencia de la mano de realizadores más jóvenes que sienten con ellos algún tipo de filiación artística.

García del Pino se sitúa en las antípodas del documental didáctico que pretende ofrecer las claves para desentrañar la filmografía de un cineasta. Su primera vinculación con el legado de Martín Patino es, por tanto, su propia postura ante el documental. La décima carta es un film que busca su camino a medida que avanza, de manera que expone sus propias limitaciones a la hora de aproximarse al cineasta de estudio. Más que seguir, la directora acompaña al cineasta por los escenarios salmantinos de su vida y obra, en el repaso de la documentación que se utilizó para la Trilogía Clandestina (Canciones para después de una guerra, Queridísimos verdugos y Caudillo), y en el visionado de algunos de sus films. El proceso resulta por momentos doloroso. Patino escarbó en archivos, rastros y hemerotecas para recuperar y reconstruir parte de la memoria colectiva de este país. La suya propia, sin embargo, apenas puede reconocer ahora su propio trabajo. Ni saberse reconocido. La directora recurre a una antigua entrevista televisiva con él para contextualizar su encaje y repercusión en el cine español.

La décima carta es, también, el capítulo que cierra esta película estructurada en diez partes. En este caso Patino no intenta reconectar con sus recuerdos sino que contempla en la televisión una ceremonia del presente, la coronación de Felipe VI. Relajado, comenta su puesta en escena con tremenda lucidez: “es pura imagen retórica. ¿Qué hay de España aquí?”. En el plano final aparecen por primera vez en el mismo encuadre Basilio y Virginia, historia y presente del cine español, con una cámara entre ellos como nexo conjuntivo.